lunes, 9 de diciembre de 2013

LOS VERSOS DE JAVIER MARTÍN RÍOS EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Los versos del poeta granadino Javier Martín Ríos completan la entrada última de nuestro blog de La noche en blanco de Granada para su sección de poesía.





LOS VERSOS DE JAVIER MARTÍN RÍOS 
EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA






Javier Martín Ríos (Granada, 1970) es Doctor en Filología por la Universidad de Granada. Actualmente imparte clases de lengua y literatura moderna y contemporánea chinas y desde el año 2008 es director del Seminario de Estudios Asiáticos de la Universidad de Granada. Se inició en los estudios sinológicos en Granada y posteriormente completó sus estudios de lengua y cultura chinas en la Universidad de Zhejiang, la Universidad de Yunnan y la Universidad Jiaotong de Shanghai. También fue lector de español en la Universidad de Pekín y la Universidad de Lenguas Extranjeras de Luoyang. Ha publicado los ensayos El impacto de Occidente en el pensamiento chino moderno (2003), El silencio de la luna (2003) y Estudios de literatura china moderna (2013). También es autor de la novela Nala (2001), del diario de prosa poética Arde Shanghai (2007) y del libro de viajes Cuaderno de Yunnan (2009). Ha traducido al español la poesía de Wen Yiduo, Aguas muertas (2006), Dai Wangshu, Mis recuerdos (2006) y La niebla de nuestra edad (2009), una breve antología de poetas chinos contemporáneos (esta última en colaboración con Fan Ye), y la novela de Liu Zhenyun, De regreso a 1942 (2013).




QUISIERAS ESCRIBIR PALABRAS SOBRE EL AGUA


Quisieras escribir palabras sobre el agua,
palabras efímeras como la vida misma,
palabras profundas como este paisaje,
coger un pincel hecho de lluvia
y trazar esbeltos ideogramas
sobre el papel líquido del lago,
y después diluirte en un instante,
en un abrir y cerrar de ojos,
como las palabras en el agua,
y no ser nada, y no ser nada,
una gota más disuelta
en la niebla oculta de los siglos.
(Inédito)




POEMA TRAS DESPERTAR EN UN REFUGIO DE LA MONTAÑA





Hoy te sientes más viejo,
pero un nuevo día amanece
en el límpido horizonte.
No sabes de dónde viene
este extraño presentimiento
y dejas que el aire, si quiere,
te dé una respuesta.
En medio de la espesura del bosque
paseas en solitario, sin rumbo,
con la primera luz de la mañana,
y sientes que tu vida ya no es tu vida,
que este bello paisaje
que se abre ante tus ojos
es un paisaje que ya contemplaste hace siglos.
Todo sigue su ciclo en la naturaleza
y tú andas tranquilamente
en medio de este bosque
que quizás hace tiempo ya cruzaste.
(Inédito)





LUNA DE PRIMAVERA





La noche está rota en infinitas estrellas.
Una suave brisa de primavera
acaricia tu rostro en la oscuridad.
La ciudad duerme en calma.
En tu mano arde un cigarrillo
y su tenue fuego ilumina tus pensamientos.
El silencio se puede palpar en las raíces de la madrugada.

Contemplas la luna que reina en la noche
y te acuerdas de esas tierras lejanas
donde ahora se despliega
la última luz de la tarde.
Contemplando la luna en la madrugada
recuerdas el ayer y aquellas lejanas tierras
que aún habitan en ti como en un nebuloso sueño.

La noche está rota en infinitas estrellas.
La ciudad duerme en la otra orilla del lago.
En tu mano arde otro cigarrillo
y en su leve fuego
van surgiendo los recuerdos
entre el humo del tabaco
que se disipa en la inmensidad de la noche.
(Inédito)



                                                                          Javier Martín Ríos






sábado, 7 de diciembre de 2013

LOS VERSOS DE BEATRIZ RUSSO PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Traemos hoy para nuestro blog de La noche en blanco de Granada a la poeta madrileña Beatriz Russo y sus versos y una reseña biobibliográfica.





LOS VERSOS DE BEATRIZ RUSSO
PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA






Beatriz Russo, poeta y narradora, nace en Madrid. Es licenciada en Filología Hispánica, magíster en la enseñanza de español como lengua extranjera y traductora de italiano, inglés y francés. Durante años ha ido combinando su creación literaria con numerosos recitales poéticos, ponencias en Centros culturales y Universidades de España, Europa e hispanoamérica. Es colaboradora en la revista electrónica de poesíaIbi Oculus, miembro del consejo editorial del Canal Iberoamericano de autores Conoceralautor.com y colaboradora en el proyecto Migrar es cultura del Museo de América.
            Ha publicado los libros de poemas En la salud y en la enfermedadLa prisión delicadaUniversos ParalelosAprendizaje y Los huecos de la lluvia. Su poesía ha sido incluida en varias antologías (La voz y la escritura, El poder del cuerpo, Mujeres en su tinta, Erato bajo la piel del deseo, entre otras) y en numerosas revistas literarias tanto impresas como en red. Como narradora ha escrito las novelas La versión de Eva Blondie (Premio de novela erótica) y La montaña rusa.






Más allá de los ojos la luz.
Yo también veo esa luz que nace de lo oscuro.
La luz en la luz se hace oscuridad blanca.





**********






Se cree la luna que por brillar tiene ganado el sueño.
Aún piensa que por de desvirgar al horizonte ha fecundado al mar.
Pero ya vence el sol en su lento amanecer.
Y ahora deambula una dama blanca por los estanques.





*******





Luna de lo que no existe en el reflejo de la tierra abandonada.
Cuerpos que caminan maniatados sobre el oasis del tiempo.
El amor es un espejismo cuando se calma la sed.





Del Libro Universos paralelos. Editado por la Asociación Almida de ayuda a discapacitados.



Beatriz Russo






jueves, 5 de diciembre de 2013

LA POESÍA DE JESÚS ÁLVAREZ PEDRAZA PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Los versos del poeta cubano (de Matanzas) Jesús Álvarez Pedraza ocupan hoy la entrada dedicada a la poesía del blog de La noche en blanco de Granada.



LA POESÍA DE JESÚS ÁLVAREZ PEDRAZA
PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA




Jesús Álvarez Pedraza (1952, Cuba) Poeta oriundo de Matanzas, Cuba y radicado en Miami, USA.  Ha publicado el poemario Yo sé que la piedra sueña y se encuentra en edición Bosque de Vidrio, una obra poética donde desarrolla la décima, el soneto y el verso libre. Su poesía ha obtenido premios nacionales e internacionales y ha participado en numerosas Antologías publicadas en Cuba, México y Estados Unidos.  



DESDE EL FONDO DEL ESPEJO



Tu risa se apagó en los celulares,
borracha de canciones de Sabina,
como una soledad que me camina
sin zapatos, ni remos por los mares.

Se gastaron de pronto los hogares,
y en un sueño de polvo y de neblina,
te sembraste, mujer, como una espina
en la noche pintada de collares.

Era el tiempo del ave y la tormenta,
de la carne cansada y cenicienta
que cautiva en el grito de un sol viejo

tu risa congeló en la estrella rota,
pero dime, mujer, ¿en qué gaviota
te me fugas del fondo del espejo?






A UNA MUJER SIN NOMBRE




Abro la ventana que va a los jardines
que apuntan al cielo.
Miro las voces de la distancia,
y una mujer con ojos que fusilan mis venas
se atreve a solfear un silencio.
La mañana le sacude el polvo a la memoria
y no puede adivinar
que soy un barco perdido en las aguas
que ondulan en sus pechos.
El mar no ha descubierto que la amo,
ni este aire que desafina
la pluma con la que escribo
detrás de esta puerta que se abre
para que entre con todos sus olores
y se desnude en el humo de un recuerdo
que invento sin vivirlo,
solo para hacerle el amor en sus labios de lluvia
en este momento único
en que los fantasmas de las paredes
nos dejaron esta soledad
para llenarla con nuestros aromas
cuando bailemos en la cal
y una nube choque contra la ventana
y se rompa en el grito de sus piernas.


JUEGO DE ARAÑA





Una noche solamente
la araña tejió en mi pecho
y las estrellas del techo
se anidaron en mi frente.
Como un barco en la corriente
navegué por tu figura
y fui por tu boca oscura
como buscando en el fondo
de tu paisaje redondo
emborrachar mi locura.

ll

Y fue en una noche loca
que el viento pasó cantando
cuando te estaba besando
como el mar besa a la roca.
Nadaron hasta tu boca
los suspiros de mi nave,
y sólo la araña sabe
que el tiempo dejó la bruma
en nuestro valle de espuma
donde ya no canta el ave.

lll

Y si la araña volviera
a enredarme en su tejido
el amor tendrá el latido
en la magia de la espera.
La soledad tal vez fuera
como un pájaro que pasa
y la sonrisa te abrasa.
Pero el amor con su fuga
ha derretido otra arruga
en el cielo de mi casa.




Del libro Yo sé que la piedra sueña. Edit. CARTA LIRICA. 2004.



MIENTRAS QUE DUERME UNA PALOMA





¿Escuchas amor?
Está cayendo otra vez sobre estas calles
la misma lluvia de siempre
en tus ojos transitados por los crepúsculos.
Ahora está amaneciendo,
no es nada nuevo que amanezca
grita una pared que hace años
durmió sobre los aires,
cuando éramos como esos adolecentes
que bailan encima de los recuerdos.
Sin embargo, para mí,
casi es noche, y truena más en la sangre
que en el cielo mismo que se cae,
que se rompe y te nombra despacio
mientras se apaga una lámpara
que cuelga de un celaje.
í Oh, cielo llorón!
Tanto tiempo mirando la tristeza,
y siempre los cuchillos cortando las miradas.
En este momento, un árbol se sacude el otoño,
quedan huérfanas las hojas,
el viento las recoge en su mano,
las sopla con sus labios de viento,
y las deja libres, hojas de los siglos-
-marchitadas hojas con sus árboles extraviados.
Estoy escribiendo estas palabras
sobre la tristeza mía,
que nadie compra, que nadie quiere como regalo.
Y es ya la hora final, suicídate tristeza,
suicídate ahora
que desafinan los gallos que cantan en la memoria.
í Oh, dios de la humareda!
ya no sé si me conoces.
Yo soy el otro Jesús,
el que resbala en la lluvia cada vez que amanece,
yo soy el otro Jesús,
el que piensa en ella
mientras que duerme una paloma.



Jesús Alvarez Pedraza




miércoles, 4 de diciembre de 2013

LOS VERSOS DE JOSÉ VIDAL PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Hoy traemos los versos del poeta de Vitoria José Vidal para la sección de poesía del blog de La noche en blanco de Granada acompañada de una breve reseña biobibliográfica.




LOS VERSOS DE JOSÉ VIDAL 
PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA




Nací en Vitoria en 1954. En Alicante, de donde es oriunda mi familia, realicé mis primeros estudios. Me licencié en Filología Española por la Universidad de Murcia. En la actualidad, ejerzo mi actividad profesional como profesor especialista en Griego y en Lengua y Literatura Españolas en el IES “Miguel Hernández” de Alicante. Resido en Santa Pola.

He publicado los siguientes libros de poesía: "Al rojo amarillo”, Accésit del Premio Nacional de Poesía “Miguel Hernández” del Ayto. de Orihuela, Editorial Aguaclara, Alicante, 1991; "Señor de los balcones”, Colección “Genil”, Diputación de Granada, 1992; "Perenne flor”, Colección “Indicios”, Instituto Juan Gil Albert, Diputación de Alicante, 1997; “Abalorios”, Colección “Palabras Mayores”, Editorial Alhulia, Motril (Granada), 2001; “Álamo”, Colección “Poesía” del Instituto Juan Gil Albert, Diputación de Alicante, 2002; “Horas y uvas”, Colección “Anaquel”, Editorial Aguaclara, 2007. “Donde nunca hubo nada”, IIº Premio Nacional de Poesía “Ciudad de Ceuta”. Colección “esquenocomo”, Editorial Point de Lunettes, 2010. “Señor de los balcones” (Antología poética). Colección  “Antologías”. Editorial Renacimiento, 2013. 



ACASO
si desde tú me viera,
acaso me amaría
me compadecería de mi cuerpo
sobreviviendo apenas, ignorante
y oprimido
lo halagaría con un beso
que lo entristecería por primera vez
y lo abandonaría
llorado y limpio entre tus brazos:
como un dolor
feliz dentro del aire


GIGANTE
tu cuerpo y su mañana
llegan para quedarse
de lo poco a lo mucho, perseveran
tu mañana y su cuerpo
eres gigante, amor
el grano de mostaza del que vienes
me conoce y me orienta a ti
herido, soy más: otro gigante

LOS ANHELOS
 “... mientras tengamos el cuerpo ... jamás podremos
alcanzar suficientemente lo que deseamos.”
PLATÓN.
la senda es de las hojas del castaño
el viento las demora entre sus pies
para un instante más de vida
el carbonero amarillea
en su roble leproso
un niño sin su padre
rebusca en la hojarasca
golosinas del bosque
la senda es de las hojas del castaño
tras rodar y rodar,
se duermen para siempre
bajo pisadas sigilosas de los corzos
o distraídas de los bueyes
( De  Horas y uvas )



                                                                                                             José Vidal





domingo, 1 de diciembre de 2013

CARLOS ÓRDENES PINCHEIRA EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Hoy traemos para el blog de La noche en blanco de Granada al poeta Chileno Carlos Órdenes Pincheira, cuyos versos y personal reseña biográfica introductoria traemos para la sección habitual de poesía.





CARLOS ÓRDENES PINCHEIRA 
EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA









Carlos Ordenes Pincheira nació el 29 de agosto de 1939 en Santiago de Chile, nieto de españoles llegados a Chile a fines del siglo XIX a mucha honra. Comencé a trabajar a los 11 años en una pastelería, luego de haber estado desnutrido y tuberculoso. Todo lo que he logrado ser  lo he construido yo. Sin estudios. Sin ayuda de nadie. Mientras laboraba me me esforcé por aprender a conocer las letras y sus sonidos. Entretanto aprendí  numerosos oficios: pastelero, panificador, tejedor, boxeador, carpintero, mueblista, a los 18 años ya comenzaba a escribir las primeras frases con bastante claridad. Mi sueño de niño era ser poeta y me juré serlo, pero muy bueno. Y hay decenas de experiencias que no terminaría nunca de contar. He publicado cerca de 40 libros. me faltan tres. Espero poder publicarlos, aunque en Chile nadie  quiere a un poeta libre pensador...




PERRA



le robaste espuma al mar para lucir
tu andar de ser fantástico entre la amarillez de los yuyos...
ser la única nieve tibia caminante ante el asombro de los cielos.

preciosa amiga en los años de dioses caníbales
siempre a mi lado pequeña cordillera nevada.
fuiste mi luz en la oscuridad en senderos de feos olores.
protectora de ladridos asustantes
frente a la violencia de inestables sombras casi humanas...

un día el amor iluminó tu piel.
solo entonces dejaste mi cariño entre las verdolagas
para ir con un grupo a recorrer el potrero y
a saber de qué color son los giros del amor...

siete hijos fue la respuesta del sol en tu aventura:
bellos como piedrecillas bajo aguas dormidas.
tus ojos irradiaban la frescura del paisaje
cuando tus sueños bebían tu ternura...

los tuve, los acaricié con mis manos de ocho años:
suaves, tiernos, apenas gimientes,
tras el paraíso de mamá...
..........................................

tristeza de obedecer el mandato de un monstruo:
debí lanzarlos al pozo cercano
obligado por gritos y amenazas se me fue un trozo de vida...
mis lloros y súplicas no fueron suficientes para unos ojos duros, huraños...
nunca lloré tantos ríos de agua salada...

y mi Paloma enloquecida girando en círculos durante horas...
no se puede consolar una madre en ese trance...
sin querer agua ni comida, mi bella amiga quiso morir,
todo un mundo estaba dentro de una lágrima,
era yo un lobezno, solo llanto, pena, por ti,
amorosa perra de pelaje tan alucinante...

entre los hinojos te sepulté. el viento tenía rojos los ojos,
pájaros cantaron  su tristeza y
yo, sentado sobre una piedra ,
juré nunca olvidarte...
una estrella cruzó la inmensidad: supe que era tu alma...






AGONIAS HOSPITALARIAS




línea en el horizonte, apenas un trozo, un mendrugo de canto,
espacio dentro de otro y una lluvia en muletas
que va marcando un sello de amplios misterios...
el candil siempre entre nubes que se van llenando de gotas grises,
solo un ave anunciando plenitud de maleficios y
aceites y blancuras derramadas...

la nueva luz deteriora la fulgurante de la noche,  vemos
que la rosa se ha desvanecido dando paso a una mal desnudez.
el mapa era lleno de colores y hoy es un trapo sangrante,
perdido en sí... granate de pureza infinita
solo es carbón realzado por desagües de caracoles...
ayer era luminoso insinuado, grandioso.
el amanecer señaló que todo fue ilusión de espantapájaro
en diàlogo con el señor de cristal rumoroso...

miro dentro de mi buscando mi verdadero rostro, escudriño,
intensifico mis afanes.
pero salgo por los ojos y
comprendo que sé mucho menos que antes...
he creído ser roble, sequoia, márbol, piedra,
poderoso frente a los embates del mar..
hoy siento que voy hiedra abajo y es un caer continuo...

la noche pierde su misterio al entrar en los dominios hospitalarios...
aquí solo se alzan el dolor y gemidos de angustia,
se ha perdido la fe, la identidad envejecida de horas herradas...
¿dónde el protector?.
el viento se laca las manos en la fuente de los imposibles...

no tienes un cielo? desde el vientre de todas mis madres decían que sí...
he nacido creyendo en estaciones alucinantes...
me abrigaré con tus vestigios, Jesús,
aunque nada transparente me espere...

iglesia derribada por años piedras...
la fe se diluye entre los escombros...
sus representantes llenaban sus manos de cicuta
tejiendo una alfombra en la calle del pecado...
anoche vino mi aire celeste a decirme que ya había muerto...
estaba tendido, sereno, traslúcido...
las olas negras se alejaron y
me quedé sumido en una reflexión... donde pastaban raras ilusiones...

al final solo un nombre, un color, hechizo, tierra, viento, algo? nada. y esta donde yace? elucubraciones, fantasías de una hoja simulando ser...
y miro, strelitzias, jazmines, clivias, mamilarias;
tórtolas, jilgueros, golondrinas... y pienso: tal vez yo sea una partícula
en las entrañas del universo...

Hospital José Joaquin Aguirre, Enero, 2013, Santiago - Chile




NO QUIERO VERME CAUTIVO





Desmayo de hilos helados,
mensajera que vienes de otros siglos
a cantar,
gemir, llorar...
no toques nidos,
flor, pájaros, no bailes donde duermen niños
en abandono...
no cortes
con tus dedos susurrantes flores-madres-futuras
de las frutas, déjame sentir
tus pasos de muchacha laboriosa,
no me lleves
al misterioso barrio donde el hambre puso en mis pulmones
su huella...

no quiero
verme cautivo de un pan invisible,
aleja de mí esas calles
de fantasmas proletarios
que sin saberlo estaban ya muertos antes de nacer...

no deben
inundarse mis ojos: aquellos entornos
dejaron de ser hace mucho tiempo.

llorosa, ciega de frío,
la noche es una mujer caminando desnuda
entre las horas detenidas...
no podía ser de otra manera;
me empujaste hacia la choza
donde sueño, tiempo un futuro de alas rotas...

ah, lluvia, no quería volver...
ahora soy un niño enlagrimado, miedo
espanto, soledad,
tengo la mirada puesta en el pecho:
las gotas murmuran mi regreso...




Carlos Ordenes Pincheira  Titulo: las gotas murmuran...